lunes, 21 de marzo de 2016

Cómo subir un toldo

lunes, 7 de marzo de 2016

COMPRA POR INTERNET

La compra por internet es un fenómeno instaurado ya en nuestra sociedad actual, con una fuerza latente.
Para muchos ámbitos de nuestra cotidianeidad, éste  puede ser un sistema ágil y con un más que buen resultado: Principalmente por dos factores:


  • El ahorro de tiempo en escoger el producto, puesto que lo podemos hacer desde nuestro domicilio y durante los momentos de intimidad o descanso.
  • El ahorro en el precio: Al suprimir de la cadena de distribución bastantes eslabones y permitir a las empresas suministradoras ahorrarse también en tiendas y exposiciones





Pero cuando hablamos de sistemas de protección solar, entran en el baremo otros factores condicionantes que debemos tener muy presentes:








  • La calidad del producto. Las informaciones que recibimos a tarvés de la red, suelen ser ambiguas. Máxime en cuanto al tipo de material empleado, su espesor, su lacado... También en cuanto al tipo de tejido, sus prestaciones y durabilidad...
  • La instalación del producto: Un toldo no es un sistema fácil de colocar. Requiere de conocimientos técnicos exhaustivos, para su perfecta regulación, nivelación y programación, en el caso de que se trate de un sistema motorizado. Así mismo, la citada instalación debe reunir unas características en cuanto a seguridad y fiabilidad, que tan solo un profesional debidamente reconocido puede avalar. La responsabilidad de daño a terceros es alta. Y debemos mantener ese factor bien cubierto si queremos evitarnos problemas en caso de un percance.
La mayoría de ofertas de la red, se basan en productos no distribuidos por el mismo fabricante, por lo que las exigencias que al respecto recaen sobre los toldos, en cuanto a normativas internacionales, no se respaldan con el correspondiente certificado.
Un instalador autorizado y avalado, sí que nos dará ese tipo de certificación. Además de la suya propia, en cuanto a la instalación del producto se refiere, en nuestro domicilio.

Los sistemas de protección solar están expuestos a los agentes atmosféricos, tales como viento, sol y lluvia. Y el producto debe reunir una serie de características que vienen especificadas en la normativa europea UNE EN13.561. Normativa que, los países asiáticos eluden en sus explicaciones de producto.

Al igual que la certificación del llamado marcado CE que todo producto distribuido en Europa debe cumplir. Y que la astucia china, copia bajo las siglas CE también (China Export), pero de marcaje no reglamentado.
Ver las diferencias entre un marcado y otro.


Los diversos modelos de toldos deben pasar una serie de pruebas de resistencia que vienen muy bien especificadas en cuanto a su modus operandi, y con las que, se obtiene un valor de calificación que determina la calidad del producto. 
Estas pruebas, cada fabricante debe declarar que fabrica sus productos conforme a lo que se determina en las mismas, y además, debe aportar un certificado realizado por una empresa inspectora, avalada por la autoridad competente.
No vale con hacerlas de cualquier modo:




Y si por sus propios medios, el usuario final quisiese comprobar la resistencia, se vería desagradablemente sorprendido al comprobar que no cumplen ni con la clasificación 0.


  • Hacer valer vuestra profesionalidad
  • Explicar al usuario las diferencias en el producto. Las cosas tienen un precio por una razón.
  • Avalar y certificar vuestras instalaciones




Y recordarle al consumidor que, vosotros, estáis establecidos en una dirección determinada, con una empresa legalizada, y con un servicio post-venta, al que podrán acudir siempre que así lo deseen o lo precisen, con una sencilla llamada.

Mal lo tendrán si tienen que pedir una pieza al otro lado del charco. O peor aún, si tienen que enviar el producto para su reparación...